LOS PRINCIPIOS QUE RIGEN UNA CONDUCCIÓN SEGURA

  • Posted on: 24 April 2016
  • By: jose

LOS PRINCIPIOS QUE RIGEN UNA CONDUCCIÓN SEGURA

 

Existe todo un mundo de normativa en la cual se puede intuir la importancia de una conducción segura, pero no clarifica exactamente cuáles son los principios fundamentales que regulan la circulación de los usuarios por nuestras vías. Como consecuencia de la investigación, la doctrina de la administración y la jurisprudencia, se pueden definir como principios fundamentales para una conducción segura los siguientes:

1-Principio de responsabilidad

Se basa en el hecho de que todo conductor de un vehículo o peatón, seguirá la normativa existente, evitando ser un obstáculo o peligro para los otros usuarios de la vía, actuando de forma adecuada en cada momento y siendo responsable de las consecuencias de sus actos.

2- Principio de la confianza en la normalidad del tráfico

Según este principio, que también se puede llamar de reciprocidad o expectativa adecuada, se espera que todos los usuarios de la vía se comporten de forma reglamentaria (ya sean conductores o peatones) siguiendo las normas y haciendo un uso adecuado de la vía; sin que esta presunción suponga una disminución de la vigilancia. La confianza cederá ante cualquier indicio de comportamiento inadecuado de los otros usuarios.

El principio de confianza en que los otros usuarios sigan las normas está condicionado al de conducción dirigida, según el cual, todo conductor ha de prever los posibles comportamientos defectuosos de otros usuarios de la vía.

3- Principio de la conducción dirigida

Según este principio, el conductor ha de dominar en todo momento el movimiento de su vehículo y adoptar todas las precauciones necesarias para evitar previsibles y posibles riesgos de accidente derivados de comportamientos extraños de otros conductores. Así mismo, este principio implica al mecanismo de la atención en la actividad de conducir con la finalidad de conservar siempre el dominio del vehículo para evitar daños a terceros.

4- Principio de la integridad personal

Este principio se aplica en los casos en que un conductor no haya tenido otra opción que actuar de una manera determinada o cuando ha actuado de esa forma para evitar un mal mayor (siempre que la situación de peligro inicial no haya estado provocada por el propio conductor). Según este principio, nadie está obligado a arriesgar su integridad corporal cuando realiza un acto lícito, por lo cual, también se le puede llamar principio de seguridad personal.

Por ejemplo, no se puede obligar a un conductor a realizar un giro brusco si ello puede acarrear una colisión o el vuelco del vehículo.

5- Principio de señalización

Según la Norma General de Tráfico, se ha de circular por la derecha. Por tanto, con la finalidad de conse4guir una conducción segura, todo lo que suponga una anormalidad sobre esta regla se ha de señalizar. Son alteraciones de esta norma, y por lo tanto se han de señalizar:

  • Los cambios de dirección y de sentido de la marcha
  • La marcha atrás
  • Los adelantamientos
  • La parada y el estacionamiento
  • La limitación de anchura o altura de la vía
  • Los obstáculos creados en la circulación por obras, inmovilizaciones, accidentes, etc.

Esta obligación también recae sobre la Administración Titular de la vía (en la señalización de obstáculos o peligros que afecten al trazado), las empresas que realicen obras en la vía, etc.

6- Principio de la conducción defensiva  conducción preventiva

Según este principio el conductor ideal sería la persona que sabe  encontrar el equilibrio entre la habilidad en la conducción y la prudencia.

La conducción defensiva no es otra cosa que tratar de anticiparse a cualquier problema, tratando de adivinar o entender cómo piensan los otros conductores, con la finalidad de evitar un accidente o cualquier situación de riesgo. Esto solamente se consigue si se está concentrado en la conducción, de manera que se pueda detectar cualquier indicio de peligro potencial para evitar un posible accidente.

Por ejemplo podemos encontrar indicios de una posible situación de riesgo cuando el conductor que circula detrás está hablando por el teléfono, la presencia de animales próximos a la calzada, cuando los ocupantes del vehículo que circula delante discuten acaloradamente, etc.

De esta forma se puede decir que el conductor defensivo:

  • Prevé y tiene en cuenta la falta de destreza y conocimientos de otros conductores.
  • Cede delante de cualquier situación que pueda suponer un accidente.
  • Es pesimista, siempre a la espera de que los otros conductores o peatones sean imprudentes o hagan anomalías en el momento más inesperado.
  • Disminuye la velocidad en las intersecciones.
  • Antes de frenar bruscamente y de manera inesperada presiona varias veces el freno para avisar al conductor que circula detrás.
  • Reconoce que no tiene el control sobre las acciones imprevisibles de otros conductores y peatones o sobre las condiciones ambientales y de la vía , por lo que anticipa las defensas contra esos peligros.
  • Piensa por adelantado por él mismo y por los otros conductores, estando preparado para cualquier situación de emergencia.
  • No tiene confianza absoluta en la señalización de otros conductores (prevé que algunos conductores señalizan una maniobra y después realizan otra, etc.)
  • Evita circula r demasiado cerca de otros vehículos.

Según las estadísticas, la mayor parte de los accidentes se habrían podido evitar si el conductor hubiera practicado una conducción defensiva. Es necesario recordar que la conducción defensiva no es la más temerosa sino la más respetuosa y la más segura.

  

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