MINIVIDEOS LA PRESIÓN NEUMÁTICOS

  • Posted on: 12 February 2017
  • By: jose

 

LA PRESIÓN DE LOS NEUMÁTICOS

 

 

Son sin duda alguna los grandes olvidados de todo elemento de un vehículo y, sin embargo, indispensables para que cualquier vehículo del mundo pueda circular. Me refiero, como no, a los neumáticos.

Dentro de los malos hábitos que tenemos como conductores, el circular con una inadecuada presión de nuestros neumáticos, ya sea por exceso o por defecto, es una de las más destacables. Por ello, hoy queremos destapar qué consecuencias conlleva no prestar atención a la presión de los neumáticos y cómo podemos verificarlos de una forma sencilla y eficaz.

Las consecuencias de circular con una presión incorrecta

Las consecuencias que pueden acarrear el circular con una presión de neumáticos insuficiente pueden ser más desastrosas y peligrosas de lo que podemos imaginar en un principio. No olvidemos que las ruedas de nuestro coche pierden presión por multitud de factores, como pequeñas fugas por el tapón de la válvula o algunos poros minúsculos.

Circulando con una presión insuficiente nuestros neumáticos se desgastarán más por los flancos de la rodadura lo cual se notará en una deficiencia en el agarre y provocarán que las irregularidades del asfalto también pasen mayor factura a las supensiones. Además, como las ruedas no responderán de manera correcta, aumentará la distancia de frenado de nuestro vehículo, la posibilidad de ser víctimas de aquaplaning en caso de lluvia, y se estará más expuesto a poder sufrir ese temido reventón mientras circulamos.

Pero la cosa no acaba ahí, porque además de mermar en nuestra seguridad, circular con unos neumáticos con presión insuficiente también repercute de forma negativa en nuestros bolsillos. En primer lugar, como es fácil de predecir, si aumenta su desgaste la durabilidad de los mismos también será inferior. Y en segundo término, destacar también que el consumo de combustible también se incrementa.

Por poner un ejemplo ilustrativo de lo que acabo de comentar, se estima que un neumático con una presión insuficiente puede acortar su vida útil en torno a un 20%, lo que puede traducirse en una barbaridad de kilómetros por recorrer.

¿Qué presión deben tener tus neumáticos?

 

A bote pronto, parecerá una estupidez contestar a esta pregunta, pero seguro que nos sorprenderíamos al comprobar que son muchos los conductores que son incapaces de responder, e incluso tampoco saben donde pueden consultar la presión de los neumáticos en función del nivel de carga del vehículo.

La información sobre las presiones correspondientes de nuestro coche se encuentran recogida en el manual del usuario del vehículo, además de encontrarse registrada en una etiqueta adhesiva que suele venir pegada, bien en el montante de la puerta del conductor, bien en la tapa del depósito de combustible.

¿Pero que ocurre si no tienes el manual y tampoco la etiqueta adhesiva? En primer lugar, todavía existen estaciones de servicio con paneles informativos sobre la presión de neumáticos según el modelo en las zonas habilitadas para realizar dicha operación. Pero si tampoco conoces una estación de servicio que ofrezca esta información, también existen páginas web donde podrás consultar cuál es la presión que deben llevar tus neumáticos.

Cómo medir la presión de los neumáticos

En primer lugar, hay que tener muy en cuenta que la presión de los neumáticos debe verificarse, como mínimo, al menos una vez al mes y siempre antes de realizar un trayecto largo. Afortunadamente, si somos muy olvidadizos en este aspecto, muchos de los vehículos actuales incluso nos avisan cuando la presión es insuficiente, por lo que ya no hay excusas para desatender este aspecto. Y no debemos olvidarnos de comprobar también la presión de la rueda de repuesto, o lo lamentaremos si sufrimos un pinchazo.

Una vez que sabemos la frecuencia con la que debemos realizar esta operación, llega la hora de comprobar si nuestros neumáticos tienen, o no, la presión correcta. Para ello utilizamos un manómetro, que están disponibles en prácticamente la totalidad de las estaciones de servicio. Ahora bien, hay que tener en cuenta un factor muy importante, y es que la presión de los neumáticos es una operación que debe verificarse con las ruedas frías.

Por este motivo, lo ideal sería disponer de un manómetro propio. Si no tienes ninguno, podrás encontrar una gran variedad de tipos diferentes en tiendas especializadas en automóvil con unos precios que rondan entre los 12 y los 30 euros aproximadamente.

¿Es que no te puedes fiar de los manómetros de las gasolineras?

Si no puedes o no quieres hacerte con un medidor de presión de neumáticos propio, como he dicho antes podrás encontrar uno en cualquier gasolinera, aunque debes saber que su uso puede conllevar una serie de inconvenientes.

En primer lugar, lo idóneo es que uses el de una estación de servicio que no se encuentre más allá de 4 ó 5 kilómetros de tu casa, para que los neumáticos no alcancen una temperatura más elevada de la recomendada para esta operación.

Si ello no fuera posible, y no tienes otro remedio que comprobar la presión con tus neumáticos calientes, añade siempre 0,2 o 0,3 bares a la presión recomendada por el fabricante

Y otro de los inconvenientes de este tipo de manómetros radica en su estado de conservación. Hay que tener en cuenta que a lo largo de un día son muchos los conductores que hacen uso de este aparato, y que además se encuentran a merced de las inclemencias del tiempo, por lo que en ocasiones pueden encontrarse en mal estado y su medición no ser exacta. Así que si te percatas de que su aspecto presenta indicios de deterioro, desconfía de la medición que pueda darte y trata de comparar la misma con la obtenida en otra estación de servicio.

Los mandamientos a seguir

Como habrás podido comprobar, las consecuencias de no prestar la debida atención a la presión de nuestros neumáticos son muy graves para descuidar una sencilla operación que apenas nos robará 5 minutos al mes.

De modo que para tener las ideas más claras, no hay nada mejor que establecer unos mandamientos básicos para tener las ideas bien claras en este aspecto.

  1. Conocerás la presión de tus neumáticos
  2. Verificarás la presión una vez al mes o antes de un largo viaje
  3. Adaptarás la presión en función de la carga de tu vehículo
  4. Verificarás la presión en frío
  5. No te olvidarás de la rueda de repuesto
  6. Trata de tener tu propio manómetro
  7. Jamás circules con presión inferior o superior a la recomendada
  8. Que las válvulas tengan siempre su correspondiente tapón

 

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